jueves, 31 de enero de 2008

Alicia en el país de las maravillas

Es nuestra razón de vivir, de soñar, de sonreír, de cambiar, de ser aquellas personas que pensamos que nunca seríamos. Lo justifica todo, se puede llegar a actuar de formas que jamás podrías imaginar. ¿Qué coño es lo que pasa con el amor?

Todos lo deseamos, hasta los que creen que no lo hacen. Es curioso ver como la gente quiere o necesita algo que jamás ha probado. No conocemos su sabor y sin embargo sabemos que nos gusta, que nos va a enganchar como nada y nos va a hacer sentir como nunca.

Puede que hayamos visto demasiadas películas. Sí, esas en las que al final, de la manera más original e inesperada, aparece uno de los “afectados” besa a su pareja y se da cuenta de que es lo que quiere hacer toda la vida. Lo peor de todo es que los solitarios y melancólicos espectadores acabamos convencidos de que eso es lo que queremos por encima de todas las cosas.

Recientemente mi medio limón ha encontrado a su media naranja. Ella es una chica rubia que sobrepasa el 1.70, tiene el pelo largo y rizado; por descripción parece una melena normal, pero realmente su peinado es único. Tiene lunares estratégicamente dispuestos y sus piernas son kilométricas, por si fuera poco, viste con uno de los mejores estilos que he visto jamás, es decir, es una fuerte competencia. Y si no puedes con el enemigo, únete a él...Y bien, llevo unida a sus consejos, su risa, su locura, su incombustible marcha, su corazón, su fuerte carácter, sus cinco sentidos y todo lo que sea capaz de dar, casi desde donde empiezo a recordar, y siempre he pensado que la conocía mejor que nadie.

Sé que le gusta la moda, el trozo de pizza con menos queso, detesta la leche, su banda sonora está en inglés aunque una de las canciones más significativas de su vida está en italiano, compra religiosamente la revista Vogue cada mes, le gusta ser original, no usa más de dos botes de la misma colonia, se ducha por lo menos dos veces al día, se come las uñas y sigue comprando CDS originales.

He conocido a cada uno de sus chicos y no puedo decir que sea enamoradiza (de hecho sería el último adjetivo que le atribuiría), siempre la hemos admirado por ser práctica, por no caer en el error de condicionar su vida a la primera persona que pasa por su lado, por ser fuerte y decidida y por no quedarse quieta viendo que las oportunidades pasan.

Ahora, a pesar de haber pasado juntas más de media vida, a veces me parece estar viendo a otra persona, pues, como bien ya he dicho acaba de encontrar a su media naranja, se ha enamorado. ¿Que qué es eso? yo no lo sé, preguntárselo a ella que os lo explicará con una gigantesca sonrisa y una brillante mirada.

Para los que ya habéis conseguido vuestro: “vivieron felices para siempre” mi más sincera, fuerte y sana envidia.

Anatomía de la otra mitad del limón.

jueves, 24 de enero de 2008

Agradecida e indignada

Como buena habitante de colegio mayor, mi habitación es un desastre y con pelusas así no hacen falta mascotas. Pues bien, para seguir siendo alguien que además de como profesional, se forma en el desorden, en mis propósitos para el 2008 no cupieron los de ser mas organizada y pulcra, así que ayer me dispuse a abrir, con cierto retraso, uno de los regalos que me trajo mi adorado Santa Claus y descubrí que era defectuoso: La discografía completa de Joaquín Sabina con 38 días y 1000 noches y sin motivos suficientes como para afirmar que nos sobran.
Así que ahí estaba yo, sentada en la cama viendo truncados mis deseos de buscar inspiración para que mi blog se recuperase de la caída del 23 de enero en el directo acústico de mi adorado ubetense, y preguntándome cuales eran las posibilidades de que me hubiese tocado justo la caja en la que se distribuyeron los Cds en el momento en el que la madre del empaquetador llamo para preguntar qué quería el niño de comer. No sé si la intención del susodicho era premiar al desconocido destinatario con el don de elegir sus propios motivos y no seguir los de un cantante "cualquiera", y para eso, está claro, se necesitan noches de mas.
El destino es así de caprichoso.
Gracias señor empaquetador, por lo menos, por ahorrarme otra semana y pico de bloqueo.
Anatomía de a la que le faltan temas y le sobran noches en vez de motivos.

martes, 22 de enero de 2008

Que gane el quiero la guerra del puedo


Todo el mundo habla de la dificultad que suponen ciertas acciones como las noches en vela estudiando, levantarse justo cuando suena el despertador y no cinco minutos después, colocar las fotos en álbumes, salir y tomarse solamente una antes de irse, ver una gala de Rafael enterita, no sobrepasar los límites de velocidad, dejar de fumar cada uno de enero o empezar la dieta todos los lunes.
Pero sin duda lo mas difícil que tiene que hacer una persona en la vida es expresar sus sentimientos. Resulta imposible pedir perdón en el momento adecuado, destapar que mueres por la persona que tienes delante cada día, admitir que te has equivocado o decirle a tu mejor amiga que el corte de pelo que se hecho hace que se parezca a la infanta Elena.
Parece que resulta fácil no finalizar un enfado que te come por dentro, no tener ni idea de lo que siente por ti ese que no ha notado ni la más mínima señal de que le necesitas, cargar con todos tus errores sin la ayuda de nadie, o dejar que tu amiga salga a la calle con esa pinta.
Entonces, ya que en ambos casos estas jodido ¿Por qué nadie opta por explotar, por dejar de pensar y empezar a hablar? El orgullo está sobrevalorado, hace que no actuemos, o que lo hagamos cuando ya es demasiado tarde.
Quiero aplaudir a la gente que pide lo que desea, que hace lo que necesita.
El resto, como mucho, conseguiremos que nuestra amiga de horrible cabello nos haga parecer más guapos.




Anatomía de una bloqueada.

sábado, 12 de enero de 2008

Un paréntesis en la locura

La gente, los nuevos lugares, el cambio, las luces, la vida, hacen que pases por unos momentos de enagenación, de locura transitoria. "Estaba fuera de mí", buena excusa para justificar actos impropios de uno mismo. No estoy hablando de delitos ni de faltas, ni siquiera de cosas malas, simplemente de esas noches de fiesta, de esas horas de sueño de menos o esos piercings de más. De las faltas a clase y los días de cañas.

"Todos tenemos responsabilidades, hay tiempo para todo", eso es lo que está escrito en el parentesis de mi nuevo año. Sin dejar de añorar la buena/mala vida del 2006-2007 he pasado página. En mí no hay arrepentimiento, porque aún no es tarde para arreglarlo, para dejarlo en "el caos momentáneo de Larita"

Como se suele decir: que me quiten lo bailao. No es mi frase favorita pero consuela saber que el tiempo nunca se pierde, se emplea mejor o peor. El equilibrio, la perfección, está en encontrar el punto justo; no el que marca la sociedad, la familia o las obligaciones, sino el que te lleva a la satisfacción, a sentirte realizado.

Porque amigos mios, esa es la esencia de la vida: conseguir lo que se quiere, tener lo que se necesita, sonreír de más y llorar en su justa medida, mirar para atrás sin grandes reproches; SER FELIZ sin que sea necesario ESTARLO siempre.

El amor, el sexo, el baile, el aire, la playa, los viajes, las otras culturas, la comida, el hogar, la familia, lo desconocido, los amigos, los defectos, los regalos, los abrazos, las sonrisas, la picardía, el sarcasmo, la lluvia, el frío, pasear, soñar, jugar, gritar, la música, la cama...TODO aquello a lo que no damos importancia pero que sí nos la da a nosotros, todo lo que forma, no cada año ni cada mes ni cada día, sino cada minuto, cada segundo, cada pequeño detalle que da sentido al fluir incesante del tiempo.

Porque si te paras a pensarlo los detalles son el componente más grande y más importante de nuestras vidas.

El más grande de los besos a todos mis pequeños detalles.

Anatomía de un inicio.